Dispositivos antisísmicos para la industria del vino

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José Luis Almazán, Escuela de Ingeniería UC.

Un peligro constante que afecta a los sectores productivos, debido a las características sísmicas de nuestro país, son los terremotos. Se estima que tras el terremoto del 27F en Chile, el sector vitivinícola nacional perdió 125 millones de litros por daños en los estanques contenedores de líquidos. Es por eso que un equipo de investigadores de Ingeniería UC desarrolló varios dispositivos de aislación y disipación sísmica, diseñados especialmente para ser utilizados en estanques de pared delgada, como los de vino y otros líquidos.

Se trata de un conjunto de dispositivos flexibles que se instalan en los soportes de los contenedores líquidos, que son capaces de proteger a las estructuras de almacenamiento frente a los movimientos horizontales y verticales causados en el suelo por los terremotos. Este sistema puede escalar al tamaño y peso que se necesite proteger, siendo efectivo también para proteger equipos industriales de todo tipo, desde generadores eléctricos hasta equipos médicos de alta precisión como scanners. 

Implementar esta tecnología en una bodega de vinos implica un aumento marginal del 5% en el precio de cada estanque, pero a la vez, según señala Leonardo Gálvez, gerente del proyecto, “reduce al menos cuatro veces la posibilidad de falla ante un sismo de gran envergadura”.

Estos dispositivos fueron creados por investigadores de los Departamentos de Ingeniería Estructural y Geotécnica y de Mecánica Metalúrgica de la Universidad Católica, siendo patentados y posteriormente licenciados a la empresa nacional Tersainox S.A., fabricante de estanques de acero inoxidable, con el objetivo de que los sistemas de protección sísmica vengan incorporados en los estanques que vende la empresa o puedan ser instalados en estanques pre-existentes.

Esta innovación fue apoyada por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), mediante el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef), y espera revertir las pérdidas millonarias de la industria vitivinícola tras los eventos sísmicos que afectan periódicamente al país. Además, este desarrollo tecnológico fue premiado por CORFO como la mejor transferencia tecnológica y alianza universidad-industria del país en el año 2018. 

Los dispositivos antisísmicos para la industria del vino han recibido un apoyo activo de parte de la Dirección de Transferencia y Desarrollo UC, en el levantamiento de fondos para I+D, protección estratégica de la Propiedad Intelectual y su validación comercial a nivel internacional.